La forma másrápida y directa de llegar a Viena es por avión. El Aeropuerto Internacional de Viena es un centro importante para vuelos internacionales. Además, este terminal es el centro de operaciones de Austrian Airlines, y la aerolínea de bajo coste Nikki. Ambas vuelan desde los principales destinos de Europa.
El Aeropuerto está a tan sólo 18km al sudeste de la ciudad. Se puede tomar el tren regular (S-Bahn), una de las opciones más baratas (3,60 euros) y rápidas (18-20 minutos). El City Airport Train (Tren del Aeropuerto de la Ciudad) es expreso y llega en 16 minutos por un precio de 10 euros. Si prefieres un taxi, estos tienen una tarifa de 25 a 30 euros. El tiempo de llegada depende mucho del tráfico.
Viena tiene excelentes conexiones ferroviarias con Europa. Los destinos son atendidos por varias terminales. Estas son las dos más importantes:
Todas las autopistas de Austria se originan y terminan en Viena, por lo que es sencillo llegar desde cualquier país fronterizo. Llegando a la ciudad es mejor evitar la autopista A23 Südosttangente durante la hora pico. El tráfico está garantizado por horas.
En cuanto a los autobuses, Viena carece de un terminal central por lo que se detienen en varias locaciones dependiendo del destino. Uno de los más grandes es Erdberg (al este del centro), donde todos los autobuses de Eurolines —la empresa de autobuses más grande en Austria— se detienen.