El Barrio Rojo de Ámsterdam es uno de los lugares más visitados de la ciudad. Se trata de un barrio definido por dos amplias calles y un canal atravesado por múltiples puentes.
El origen de este barrio data del año 1200; sin embargo, adquiere notoriedad en el siglo XVII, durante el auge comercial de la ciudad. Marineros y mercaderes venidos de todo el mundo llegaban a la ciudad a relajarse después de semanas en altamar. Esto se volvió aceptado y terminó siendo legal.
En esta época, las prostitutas solían ofrecer sus servicios desde las ventanas y puertas de su casa. Esto se popularizó y terminó convirtiéndose en la “marca” del lugar.
Actualmente estas calles alternan prostíbulos, locales de striptease, sex shops, bares y cafés. Entre los lugares más destacados están el Museo Erótico (con exposiciones sobre la historia del barrio rojo y el erotismo en general), el Teatro Casa Rosso —donde hay funciones de sexo en vivo—, el Museo de la Marihuana y el Museo de Tatuajes.
Ten en cuenta que la poca criminalidad de Ámsterdam se suele agrupar en el Barrio Rojo en busca de clientes y turistas ebrios. Además, las famosas vitrinas del lugar se han reducido drásticamente debido a la actual política del gobierno de la ciudad de reducir la imagen libertina de Ámsterdam. No se permite fotografiar ni filmar las vitrinas.
El Barrio Rojo está a sólo 10 minutos a pie de la Centraal Station, el centro neurálgico del transporte público de la ciudad.